En todas las familias alguien siempre guarda con recelo la clave para ejecutar con maestría un platillo. La abuelita que conoce el truco infalible para un arroz con leche cremoso, la tía que desarrolló la técnica para obtener los agujeros del flan y, la mamá que, después de muchos años de práctica, sabe con exactitud cómo hornear el pavo con piel crocante más jugoso y apetitoso que probarás en tu vida.

Recibir ese legado es un tesoro que vale la pena compartir, así que alista lápiz y papel porque hoy te vamos a contar el paso a paso para conseguir un resultado excepcional a la hora de cocinar esta carne tan versátil y saludable.

Pavo 🇺🇸 todo el Año ¡Rico y Saludable!👇

¿Sabías que el pavo tiene menos grasa, es más bajo en colesterol y es alto en proteína y nutrientes que aportan múltiples beneficios al organismo?

Además de ser paciente, sigue estos consejos para lucirte como un chef:

1. Descongela el pavo, colocándolo en el área de refrigeración, mínimo 2 noches antes de su cocción o, hasta 4 noches, si es de mayor tamaño.

2. Mantén la carne jugosa, dejando el pavo en salmuera o marinándolo. Si te vas por la primera opción, remójalo en agua salada, para incrementar su humedad hasta en un 10 por ciento, ya que la sal rompe y afloja la proteína. Por cada kilo se recomienda utilizar 4 cucharadas de sal en 5 tazas de agua. Una vez que se tiene esta preparación, sumérgelo y refrigéralo entre 16 y 18 horas.

En caso de que prefieras la segunda opción, mezcla en un litro de agua caliente una y media taza de sal gruesa, 7 hojas de laurel, 2 cucharadas de pimienta entera, 2 cucharadas de semilla de hinojo y una cucharada de mostaza. Una vez disuelta la sal, enfría durante 5 minutos. Dispón el pavo en un recipiente que se pueda cerrar, preferiblemente una bolsa de plástico, agrega el líquido de la marinada y añade una botella de vino blanco, 2 cebollas medianas cortadas en rodajas finas, 6 dientes de ajo, un manojo de tomillo y 28 tazas de agua. Llévalo al refrigerador por 24 horas.

Una vez marinado el pavo, retira del recipiente o bolsa, sécalo con toallas de papel y ubícalo en una bandeja para horno que tenga un buen fondo. Cuela el líquido de la marinada y utilízalo para inyectar los muslos y la pechuga cada 45 minutos. Frota la piel del pavo con mantequilla y tomillo picado, en especial el espacio entre la piel y la pechuga, para mayor crocancia. Cubre con papel aluminio y, en el horno precalentado, cocínalo a 180 °C.

¿Cuánto tiempo tardará el pavo en estar listo?

La regla de oro sugiere que, por cada kilo, se requiere media hora de cocción. Retira el papel aluminio durante los últimos 30 minutos para que la piel se dore. Cúbrelo de nuevo y déjalo en reposo durante 25 minutos antes de cortar o porcionar, para conservar sus jugos.

¿Qué puedo hacer si el pavo no queda jugoso?

En caso de que esto ocurra, córtalo en piezas, cúbrelas y colócalas en el horno a 100 ºC, bañadas con un poco de marinada o caldo de ave.

¿Cómo disfrutar de la versatilidad del pavo?

Además de consumirlo asado, puedes aprovechar cada una de sus partes ya cocidas para crear otras opciones. ¡Las posibilidades son innumerables!

  • Desmecha la pechuga, mezcla con mayonesa casera y arma unos wraps.
  • Corta en finas rodajas para sándwiches, y acompaña con salsa de ciruelas o uchuvas.
  • Muele la carne para crear unos nuggets o tacos.

¿Quisieras saber datos curiosos de esta sorprendente ave?

  • Los altos estándares de crianza en Estados Unidos incluyen una estricta alimentación basada en granos y cereales, que le aporta insuperables cualidades y garantiza que no haya pérdida de tamaño ni volumen al descongelar.
  • 88% de los americanos consume pavo en la celebración de Acción de Gracias.
  • Un pavo adulto tiene entre 5,000 y 6,000 plumas. ¿Te animas a contarlas?
  • El pavo más pesado alcanzó 86 libras, cerca del tamaño de un perro grande.
  • Cuenta la historia que, el Gobernador de Alabama inició un ritual para condonar la vida de un pavo con motivo de Acción de Gracias en 1940. Dicho ritual fue adoptado por John F. Kennedy y oficializado por el presidente George H. W. Bush, con lo cual no terminaría siendo su cena.

Deja volar tu imaginación en la cocina con este gran aliado para que todos los días sean una fiesta

¿Te gustaría conocer aún más sobre las virtudes del pavo?