Las papilas gustativas tienen memoria. Con solo probar algo podemos transportarnos de inmediato a un momento de la vida, a la casa de los padres o, incluso, al lugar donde nacimos.

Así como Anton Egon, el crítico gastronómico de la película Ratatouillle, se traslada al pasado al probar su comida preferida de la infancia y se conecta con quien solía ser, es muy probable que te ocurra algo similar al degustar ese sancocho que evoca la cocina de tu abuela, esos asados de tu papá, o esa bandeja paisa que te recuerda donde están tus raíces.

Son tan fuertes estas añoranzas de sabor, que no es raro que queramos recrearlas una y otra vez en nuestra vida cotidiana y, más aún, cuando estamos lejos de casa.

¿Cómo respetar la tradición culinaria, a la vez que la llevamos a otro nivel?

La clave está en los ingredientes. Si un plato típico o criollo ya es delicioso per se, ahora imagínate elaborarlo con insumos que lo realcen, como un excelente corte de carne de res.

Veamos entonces cuáles son los más adecuados para obtener algunos de esos íconos de la gastronomía colombiana.

Albóndigas criollas

Sencillas y poderosas a la vez, logran albergar en una pequeña esfera esa sensación hogareña tan difícil de alcanzar.

La clave para conseguir esa “jugosidad” tan apetecida, está en elegir el corte adecuado.

En este caso, nuestra sugerencia es que selecciones carne molida que provenga de un corte que te ofrezca un alto contenido de marmóleo, es decir de tejido conectivo y músculo, para que así obtengas una carne suculenta y sustanciosa a la vez.

Una buena opción es la Carne Molida Certified Angus Beef®, proveniente del corte chuck (paleta en nuestra región) que, gracias a sus atributos, elevará tus albóndigas paisas a la  máxima potencia.

Hígado encebollado

Sí hablamos de clásicos de la gastronomía colombiana, no podemos dejar por fuera al suculento hígado encebollado.

Esta versátil víscera ofrece múltiples posibilidades para su elaboración, es rico en proteínas, vitamina A, B y C; y contiene minerales esenciales como el zinc, selenio, cobre, hierro, calcio, y omega 3 y 6.

Para cocinarlo, elige uno fresco y de alta calidad como el que puedes encontrar aquí.  Te recomendamos seguir cualquiera de estos consejos para obtener un plato lleno de terneza y sustancia:

  1. Antes de cocinar el hígado, sumérgelo en zumo de limón de 2 a 3 horas que, además de enriquecer su textura, aporta vitamina C que contribuye a la absorción del hierro por parte de nuestro organismo.
  2. Sumerge el hígado en leche durante 2 horas. Luego, lávalo con agua y sécalo. De esta manera se neutraliza su sabor y se mantiene hidratado durante la cocción.

Haz clic aquí para conocer el paso a paso de nuestro hígado encebollado y de otras delicias

Mondongo

Si una sopa se puede acompañar con banano, ¡ya es una gran sopa!
Este es el caso del mondongo, un exquisito plato que tiene como protagonista el estómago o callo de la res, adicional a costilla de cerdo, carne de res, mazorca, arvejas, papa criolla y papa común, entre otros.

Al parecer es descendiente del mote pelado, provenientes de la cultura Inca, que fue evolucionando hasta lo que conocemos hoy.

En nuestro país existen tantas versiones como regiones. Por ejemplo, en algunas partes se sirve con arroz y, en otras, se agrega pezuña de cerdo y vegetales.

Acá te sugerimos una alternativa para chuparse los dedos.

Posta Cartagenera

Restaurante típico que se respete en Colombia, incluye dentro de sus opciones una apetitosa posta cartagenera o también conocida como posta negra.

Esta delicadeza es el producto de la mezcla de las herencias y tradiciones que trajeron los españoles y africanos con las de los indígenas que llegaron a la ciudad.

¿Qué es la posta negra?

Es una carne muy tierna estofada en salsa especiada

Existen varias versiones y cada cocinero realiza su propia adaptación según su preferencia, aunque todos comparten puntos en común que no pueden faltar:

  • Un toque dulce que puede ser azúcar moreno, panela o Kola Román.
  • Una perfecta marinada por un mínimo de 8 horas.
  • Un tostado crujiente comenzando por el lado de la carne con mayor contenido de grasa.

Y, hablando del corte de carne, te compartimos el secreto para que el resultado sea extraordinario.

Incluye al rey por excelencia: el New York Strip o Punta de anca/Picahna.

Esta pieza de forma triangular, se extrae del músculo de la parte posterior y anterior del bíceps femoral. Para esta receta se usa un corte entero y grande y se recomienda conservar su capa de grasa porque esta es la que le imprime todo el sabor a la preparación.

La cocción debe ser lenta, prolongada y, a fuego suave.

Otra muy buena opción es el eye of round, el knuckle (bola de lomo o pierna), o un top sirloin, todos ellos de insuperables características, y que ya están disponibles en Colombia.

Esperamos que te hayan gustado nuestras propuestas para llevar a la mesa estos manjares que tanto disfrutamos con ingredientes de índole superior.

¿Quieres saber cómo tener a la mano la mejor carne americana?