Para los amantes de la cocina hay un elemento que nunca puede faltar a la hora de preparar diferentes recetas sin importar si son sencillas o elaboradas. Ese elemento son los condimentos son ese elemento que puede marcar la diferencia entre un manjar y un plato normal.

Aunque existen distintas clases de condimentos y hierbas, algunas veces surge la duda sobre cuáles son mejores: ¿frescos o secos?

Realmente no hay uno mejor que otro y todo depende de los que vayas a preparar y, por supuesto, de tu gusto.

Condimentos secos para cocciones largas

Los condimentos secos por ejemplo, concentran más los sabores, por lo que es necesario agregarlos al inicio de la cocción. De esta manera, durante su exposición al calor van liberando todos esos sabores que poco a poco son incorporados por los alimentos que estés preparando.

En el mercado existen varios condimentos en polvo producidos de en los Estados Unidos; este tipo de condimentos representan alguna ventaja en términos de tiempo y almacenamiento porque ya vienen estandarizados y no tienes que lavarlos, picarlos o molerlos y son fáciles de conservar en la alacena sin que pierdan sus características.

Condimentos o hierbas frescas para el final de la cocción

En cuanto a los frescos, responden mejor a preparaciones que no requieran mucho tiempo; se ajustan mejor cuando se agregan al final de la cocción e incluso al momento de servir. Ten en cuenta que los tallos frescos le aportan un toque de amargor a tus comidas de manera que en cantidades adecuadas pueden darle un interesante equilibrio a las recetas.

Si bien no hay reglas estrictas para agregar los condimentos y especias a las comidas, estas recomendaciones te podrían ayudar sacarles el mejor provecho a estos ingredientes.

Algunos chefs sostienen que incluso que no es necesario elegir entre secos y frescos; puedes usarlos ambos, de acuerdo con las características que acabamos de mencionar, y de esta manera realzar el sabor de tus comidas y disfrutar de increíbles experiencias.